Diari de Tarragona, 6 de juny de 2009
Business angels. Entrevista a Jordi Mercader: "Los proyectos deben estar en mercados de crecimiento". Per Javier Díaz Plaza.
¿Cuál es el perfil del ‘business angel’?
Normalmente, son directivos de empresa o gente que tiene un cierto patrimonio y desea aportar su dinero y su experiencia en gestión de compañías. Hay directivos jubilados, personas que quieren invertir en otro canal que no sea el ladrillo o la banca comercial...
¿Qué les motiva para invertir?
Las motivaciones son diversas: unos lo hacen para apoyar negocios estratégicos para el desarrollo económico de una determinada zona, otros porque consideran que, aunque supone un riesgo, les puede reportar una rentabilidad más alta que la banca comercial...
¿Qué reciben a cambio?
Percibe acciones de la compañía. El business angel se queda con un porcentaje del capital, nunca mayoritario, que oscila alrededor del 20 ó 25% de la sociedad. Nunca supera el 50%. La empresa sigue siendo propiedad de los emprendedores y son ellos los que la gestionan. Es una especia de capital riesgo aplicado a una persona particular.
¿Qué sectores son los más propicios para invertir?
Los proyectos deben estar en mercados de crecimiento a nivel de dos dígitos, como el sector de la biotecnología, tecnologías de la información, alimentación, ingenierías... Un business angel no invierte nunca en mercados maduros, como la construcción, la hostelería...
¿Es un buen momento para arriesgarse?
Creo que sí. En estos momentos no hay nada seguro. Los fondos de inversión no son tan buenos como parecía, el ‘ladrillo’ está en decrecimiento... Ahora, la necesidad de ‘colocar’ capital en aventuras empresariales es más notable que antes.
La figura del ‘business angel’ ha ganado protagonismo.
Hace un par de años, con el sector inmobiliario en alza, apenas se invertía en nuevas empresas. Pero, ahora, es un buen momento para la inversión privada informal, lo que se conoce como IPI. De todos modos, es una fórmula que, en España, todavía está muy ‘verde’: se conoce poco y tiene pocas ventajas fiscales. Es más ventajoso invertir en una compañía a través de una sociedad de capital riesgo –no pagas impuestos– que de forma privada.
¿Qué falta para potenciarlo?
Faltan medidas gubernamentales para mejorar temas de fiscalidad: menos impuestos, deducciones fiscales... Las universidades, por su parte, tienen que impulsar la conexión entre los proyectos universitarios y el capital.
